jueves, 3 de noviembre de 2016

Mi escuela de español

Wow, tanto tiempo que no escribía, que no les escribía. Pasó tanto dese entonces.Empecemos por el final. Hoy me dijo Ariana en un mensaje de sonido en Whatsapp: "Vane, quiero simplemente agradecerte por la profesión maravillosa que me regalaste".


Cuando comencé con este proyecto, no sabía que tendría una "Escuela de Español," ni la soñaba. Me puse escribir en el Blog porque entre pañales y biberones, me sentía tal vez sola, a veces hasta intelectualmente vacía. Como entretenimiento, me propuse intentar transmitir todo mi conocimiento sobre la enseñanza de español para extranjeros. Y así comenzamos.

Pasaron los meses y los biberones cambiaron por papilla y la hora de salir al mercado laboral me llegó como a otras muchas madres. Había renunciado a mi trabajo como directora de una escuela de español para dedicar más tiempo a mi beba que había nacido y a mi hijo mayor que comenzaba primer grado.

Pero el mundo me llamaba y la economía familiar lo requería y cuándo creí que estaba preparada, el mercado laboral ya no estaba preparado para mí. Mujer, bordeando los cuarenta, dos hijos pequeños, qué importan los años de experiencia, los títulos, ni los masters, mujer desechable.

Económicamente necesitada, mientras tenía algunos alumnos particulares y sin posibilidades de inserción laboral, una noche, una noche terriblemente crucial en mi vida, en un invierno que se despedía, en un pequeño café de Tel-Aviv, vomité a mi mejor amiga la idea que me andaba rondando para producir algunos ingresos.

"Voy a abrir un curso" - Le dije - "Un curso de español". Listo, por fin salió para afuera, se iba a hacer realidad. La idea se había transformado en palabras y a los pocos días las palabras, en hechos.
Manos a la obra, a escribir el curso, publicitarlo, pegar carteles en las calles, preparar hojas informativas, marketing telefónico. El primer alumnos anotado, caminar la calle, entrar a tiendas y ofrecer mi curso (si me daba vergüenza, pero tenía que hacerlo, necesitaba el dinero). Otro alumno más y otro más, llegamos a 5.El mínimo para ganar un poco, si, si lo abro. Y otro más y otro.

Me acuerdo exactamente la fecha, un 7 de julio. Bienvenidos, les dije a los alumnos de mi primer curso. Eran 10. Fue hace ya.... mi beba ya tiene 6 años. Parece tanto tiempo, lo fue, piensen que entonces, no había Whatsapp y pareciera una eternidad.
Entonces tampoco sabía que era el comienzo de Mi escuela de Español quería un poco de ingresos, salir del pozo económico en el cual nos encontrábamos. Pero, los alumnos querían seguir estudiando y vinieron nuevos iniciales y se abrían uno después de otros. Fueron años de mucho trabajo. Noches sin dormir escribiendo materiales, estudiando cómo promocionarme, facebook, marketing, millones de teléfonos hablados. Recuerdo que entre todas las cosas, salía todas las mañanas a pegar carteles en la calle, con frío, lluvia, calor de 40 grados, día tras día, lo odiaba... pero un día eso dejé de hacer también y ya tuve la posibilidad económica de pagar publicidad... y dejar de "empapelar" la ciudad.
Mujer orquesta, clientes/alumnos, convencidos de hablar con una empresa y yo era todo, hablaba en plural y yo era todos, servicio al cliente, directora de marketing, escritora de materiales, diseñadora, publicista, facebookista, limpiadora, cobradora, ah claro también "la maestra de español".

Y a comienzo del año pasado, me propuse que era tiempo de volver, porque siempre es volver. Era tiempo de empezar a planear cruzar los océanos. Nuevamente vomité la idea a mi amiga y en el momento que salió, manos a la obra. Viajaremos a Argentina. Pero no era la organización del viaje lo que ocupaba mi mente, ni los créditos que debíamos sacar, sino, Mi escuela de Español. ¿Cómo parar está máquina que ya estaba aceitada? Fue cuando comprendí que era hora de buscar alguien nuevo que acompañe mi camino, qué pueda cuidar y mantener mi creación, mi escuela, mi servicio al cliente, mi limpieza, mi orden, mis materiales, mis alumnos.

Comencé a entrevistar a chicas latinas, hacer pruebas frente a la pizarra y demás. Uf, qué difícil, ¿a quién confiar mi tercer bebé? ¿Quién lo podría hacer como yo? Y entonces apareció Ariana, sin experiencia, con cero hora como maestra o actividad parecida. Pero se paró frente al pizarrón y yo estaba segura de que era ella. Y no le tomó demasiado pisar el aula, maestra se nace.

Viajé a Argentina, volví y todo continuó, cuando me fui y hasta hoy. "Español en el Centro" se llama mi escuela, tiene logo, ya reconocido. Cursos iniciales que se abren cada mes y medio, curso intermedio, curso avanzado, talleres de conversacion, cantidad de privados presenciales y online. Yo y Ariana. Ariana y yo. Todavía tenemos mucho por crecer, lo sé. Pero cada cosa a su tiempo, como todo lo que pasó durante estos 6 años. Dios no quería que encuentre trabajo. Quería empujarme a que no me quede más alternativa que ganarme con mis propias manos mi pan con lo que sé hacer mejor.

Y hoy me llamó Ariana y me dijo por Whatsapp: "Vane, quiero simplemente agradecerte por la profesión maravillosa que me regalaste." Miré para atrás, vi todo el camino, lo vi muy claro. Y pensé en ustedes, pensé en todos los que me escriben, me preguntan, consultan, pensé en los que capacité en los últimos años y qué será de sus vidas, pensé en todos aquellos a los que ni siquiera tengo el tiempo de responder. Y pensé que era hora de volver, de volver a las fuentes, al lugar donde todo comenzó.

Anímense, en lo que sea. No es fácil, no, no, no. Requiere muuuuuuuuuucho esfuerzo. Pero vale la pena, en especial hoy que puedo decir y que me doy cuenta que tengo mi propia "Escuela de Español".

Vanesa Bindenmaister


6 comentarios:

Hablando de todo dijo...

Vanesa tu historia es increíble y de mucho orgullo. Tu blog es de gran ayuda. Gracias. FANNY

Vanesa Bindenmaister dijo...

GRacias "@Hablando de todo"!

Unknown dijo...

Tu vida me parece fascinante. Te he mandado un email a recursosdespanol@gmail.com buscando orientación y algún consejo personal. Espero impaciente tu respuesta. Muchísimas gracias por tu blog, es tremendamente inspirador. ANA

karenthaco dijo...

Hola Vanesa, voy descubriendo tu blog, es muy valioso y muy bonita y admirable tu experiencia de vida. Incluso olvidándonos de lo profesional me has ayudado en otros aspectos personales.
Tengo una duda, espero me puedas orientar por favor. Quisiera comenzar a dar clases de español, tengo un poquitito de experiencia en docencia para niños, quisiera únicamente dirigirme a ellos, pero mi segundo idioma aún no es sólido, ¿Crees que haya problema con eso?
Gracias de antemano.
Karen

Carolina dijo...

Hola Vanesa! Hoy me "tropecé" con tu blog, buscando precisamente como enseñar español, y me parece genial, tu historia de vida es inspiradora y en este momento te estoy escribiendo a tu email.
Un abrazo

Vanessa Ordonez dijo...

Hola, me ha escantado tu blog, es muy motivadora tu historia, yo apenas voy a empezar, vivo en Estados Unidos y voy a empezar un Master para ser profesora de Espanol, pero por el momento quiero enfocarme desde ya en esto ya que he trabajado como maestra de prescolar y la verdad es que te exigen demasiada disponibilidad de tiempo y creo que hay que trabajar en los talentos que tienes para poder ser exitoso. He estado viendo mucho materia pero hay poco enfocado a ninos y tambien los que hay muestran cuando ya la persona sabe un poco de espanol, pero he encontrado muy poco para el que nada sabe y enfocado a los ninos, es decir cuales serian los temas a trabajar?...Un abrazo y adelante!